Sobre
algunos participantes, de la Segunda Guerra mundial, tenemos muy poca
información, como en el caso de Alemania, Italia y Japón, dado que perdieron
la contienda. A pesar de ello sabemos que Alemania, utilizó más de 200.000
perros de guerra en sus operaciones militares. En cantidad, le siguió
la URSS, con aproximadamente 60.000 perros de guerra, es interesante
destacar, que tanto Alemania como Rusia, antes de declararse la última
guerra, ya venían preparando sus planteles caninos, y poseían diseminados
en todo el país, Centros de Adiestramiento y otros tantos Centros de
Especialidades. Los Aliados, recién cuando ingresaron en la contienda,
empezaron el reclutamiento, a pesar de ello, los EEUU tuvieron más de
25.000 perros de guerra en operaciones, divididos por especialidades,
en secciones de 28 perros cada uno. Francia estuvo muy activa al principio
de la Guerra, pero al ser invadida por Alemania su actividad se neutralizó,
solo Inglaterra ignoró seriamente a los perros de guerra, hasta después
de dos años, que comenzó con los Centros de Reclutamiento. Todos los
países trabajaron, con organizaciones muy similares, a continuación
mencionamos las especialidades más importantes, que se usaron en esta
Guerra: 1) Perros Aerotransportados. Actuaron con misiones especiales,
sobre todo en misiones comandos, detrás de las líneas enemigas. El perro
fuera de la misión particular que llevaba, debía ayudar a los comandos
a regresar al propio territorio, y en sus desplazamientos, debía detectar
y eludir encuentros con tropas enemigas. Los perros aerotransportados,
acompañaban, a las tropas que eran lanzadas en paracaídas, para establecer
cabeceras de playa, como en el caso de Normandía. 2) Perros Sanitarios.
Se los usaba para localizar heridos, trabajaban realizando un rastreo
zigzagueando en una zona de 100 metros cuadrados, siempre teniendo como
centro el avance de su guía. Una vez localizado, regresaban a su conductor,
y se sentaban a su lado, indicándole que la misión había sido cumplida.
El Guía, le colocaba una correa larga y le ordenaba nuevamente buscarlo,
de esta manera el perro llegaba junto al herido. Hay que destacar que
estas búsquedas, no solo se hacían en un alto del combate, sino también
bajo el fuego enemigo, cuando la Superioridad así lo exigía por planificaciones
estratégicas, de toma de posición con avances rápidos. 3) Perros estafetas
Se los utilizó, principalmente en la zona del Pacífico, en que los grandes
calores, y las intensas lluvias, incidían en forma negativa, sobre las
radios. El perro estafeta, actuaba con dos guías, uno se hallaba en
el puesto de mando, a fin de recibir al perro con los mensajes que los
portaba en un dispositivo especial que tenía en su collar, mientras
el segundo guía se hallaba en las cercanías del objetivo. Este tipo
de accionar, también se utilizó para la artillería y las armas pesadas
de infantería. Un guía se hallaba en las baterías recibiendo los mensajes
con la dirección y coordenadas del blanco, mientras el otro guía, se
hallaba junto al observador adelantado de la artillería, dando la posición
de los objetivos enemigos. 4) Perros de comunicaciones. Estos estaban
incorporados, al Batallón de Comunicaciones, como una sección especializada,
tenían como misión, realizar los tendidos telefónicos, entre los puestos
de mando y las distintas unidades, que en muchos casos estaban combatiendo.
Por esa razón, su desempeño era muy sacrificado y reconocidos por la
tropa que operaba junto a ellos. 5) Perros de trineo Muy usados, por
los alemanes en su invasión a Noruega, y sus operaciones en Groenlandia
y en zonas del Artico. Estos perros cumplían doble función, la de perro
trineo para el traslado de personas y abastecimiento, y la de guardia
que lo desempeñaban en las emisoras meteorológicas, que estaban situadas
en las Islas Sabin en Groenlandia. Al final de la Guerra, cuando los
alemanes se repliegan de Noruega, los perros son llevados a territorio
alemán y cumplen funciones similares a las anteriores en una Base Secreta
de la Marina Alemana en los Montes Gigantes en Sajona, llamadas Goldhöhe,
donde se impartía instrucciones para el cuidado de las emisoras meteorológicas.
Perros detectores de minas Estas secciones, fueron sorprendentes por
los logros obtenidos, todos los beligerantes que no las tenían, rápidamente
procedieron a organizarlas. Los perros de guerra detectores de minas,
formaban secciones dependientes de los Batallones del Arma de Ingenieros.
Actuaban con un pelotón, que marchaba en fila india, teniendo a la vanguardia
al perro activo que estaba al frente, y a la retaguardia a dos perros
de guerra de la especialidad, como remplazo. Cuando el perro que iba
a la cabeza de la fila, detectaba una mina, se echaba de inmediato al
suelo, se quedaba quieto a la espera de su guía, que en pocos segundos
estaba a su lado con el propósito de marcar el sitio donde estaba enterrada
las mina, realizado esto, levantaba a su perro lo premiaba y lo llevaba
a la retaguardia de la formación. Una vez retirado el perro venía los
soldados del arma de ingeniero, expertos en explosivos, para desactivarla.
Cumplida la misión, uno de los perros de guerra que estaba en descanso,
pasaba a cubrir la vanguardia de la formación, hecho esto, se ponía
en movimiento. Ningún perro de esta especialidad, trabajaba más de 20
minutos por turno, y en su trabajo eran capaces de descubrir minas enterradas
hasta 25 centímetros de profundidad, con más de 20 días de haber sido
enterradas. Cuando aparecieron las minas sin parte metálicas, que eludían
los detectores mecánicos, los perros de guerra, también las localizaron.
La forma como eran adiestrados les dio una idea a los rusos, lo perros
de esta especialidad, aprendían buscando un premio que eran varios pedazos
de carne, que estaban en la base de las minas enterradas, con ello se
le creó un "acondicionamiento", los soviéticos buscaron la misma motivación
con perros que iban a buscar su alimento debajo de un tanque, llevando
a su espalda una carga explosiva que detonaba, cuando el perro lograba
estar debajo de él. Esta acción se llevó a cabo, en la Batalla de Moscú,
en noviembre de l941, contra la Agrupación Panzer II, comandada por
el General Guderian Perros de Guardia. Estos perros de guerra se desempeñaban
en lugares " top secret" y en áreas restringidas, como también en aeropuertos,
instalaciones de las tres armas, en campo de prisioneros, y en unidades
militares como "rondines". El plantel del "rondín", estaba compuesto
por el Guía con su perro de guerra, y dos auxiliares fuertemente armados,
de auxiliares. Eran cuatro los perros de guardia, y se alternaban, para
la recorrida, al otro día, tenían franco, ocupando su puesto otros cuatro
perros. Para esta especialidad, se le exigía, mucho carácter, y que
estuviera bien disciplinado. Estaban entrenados para atacar un intruso,
pero no morderlo sino disuadirlo, si este se quedaba quieto; solo atacaba
ferozmente si el entremetido se daba a la fuga o hacía gestos hostiles
a la patrulla. El perro de guerra, en misiones de rondín, podía detectar,
una anormalidad, a 50 metros de distancia, a la patrulla. Formación
de Centros (Bibliografía extraída del Ejército K9 de los EEUU). Los
centros eran: de Reclutamiento, de Adiestramiento, y de Especialidades.
Centro de Reclutamiento El primer día que EEUU, declaró la guerra hubo
un ofrecimiento masivo de perros, por parte de la población estadounidense,
en un gesto patriótico, que la propaganda hacía aparecer como si fueran
10.000 los aspirantes, a perros de guerra. No se sabe cuantos fueron,
pero sí tenemos, la seguridad, que fueron varios miles. En ese momento
el Ejercito Norteamericano tenía, un Centro Experimental con solo 40
perros aptos para el Servicio Militar. Ante la presentación de voluntarios,
se realizó una inspección inicial, muy rápida con el fin de eliminar,
a simple vista, aquellos que no reunían las condiciones deseadas El
resto, pasó al Centro de Reclutamiento, donde primeros fueron revisados,
por personal Veterinario del Ejército, que en esas circunstancias, eliminaron
a aquellos perros que por su problema físico, no eran aptos, para el
Servicio Los que fueron aprobados, se les abrió un expediente veterinario,
y se los vacunó contra el moquillo, y enviados a un Centro de Adiestramiento.
Centro de Adiestramiento En este lugar, a los perros que aprobaron la
revisión veterinaria, se les hizo "la prueba del tiro", y aquellos que
no la pasaban o que dudaban al efectuarse la misma, fueron dados de
baja, haciéndoles llegar a los donantes, el agradecimiento del Ejército
de los EEUU. Los que superaron, las pruebas con éxito, fueron dados
de alta, e ingresaron al "servicio activo", iniciando un curso rápido
de adiestramiento básico, como junto, sentado y echado. Durante el transcurso
del mismo, especialistas en comportamiento animal, estudiaban las aptitudes
de cada perro, para ser enviado, según los resultados, al Centro de
Especialidades, donde recibiría solo una especialidad, a fin de evitar
errores, y no poner en peligro los resultados de la misión que se le
encomendara. Centro de Especialidades. En este Centro, se le daba la
especialidad, los cursos, se realizaban en tiempos distintos, pero iban
desde dos meses hasta cinco meses. Transcurrido el tiempo de aprendizaje,
pasaban a las distintas armas, formando parte de una Sección Perros
de Guerra. El tiempo de actividad de un perro reclutado era de cuatro
años, luego de este lapso se lo daba de baja.
AGRADECIMIENTO Agradezco
al Ejercito
de EEUU, en especial al Ejército K9, por haberme enviado en el año 1956,
un valioso material, con el cual conté, para crear, la primera sección
perros de guerra, del Ejército Argentino, en la Escuela de Tropas Aerotransportadas-
Córdoba, teniendo el grado militar en esa época, de Teniente Primero
de Artillería