Si
deseamos definir, lo que es motivación, podríamos decir
que " el estado de un animal, rige su conducta".
Debemos saber, que los
cambios motivacionales son por lo común temporales y reversibles,
en contraposición a las modificaciones de conducta más
permanentes producidas por el aprendizaje o la maduración.
En nuestros perros, cuando
los estamos adiestrando, no debemos olvidar que un mismo estímulo,
en momentos diferentes, no siempre evoca la misma respuesta.
En algunos casos, en
el interior del animal, puede que hayan sucedido variaciones, es entonces
el momento de recurrir a una " variable intermedia".
En nuestro trabajo lo
dicho anteriormente, debe estar siempre vigente.
Hay dos factores importantes
que inciden en la respuesta a un estímulo, una es la "fatiga"
(que es un gran enemigo del aprendizaje) y otra puede ser producto de
la "maduración ", como lo expresamos anteriormente.
Todas las respuestas
a las motivaciones, no son iguales, y pueden variar con frecuencia,
a veces ante un estímulo débil, obtenemos una reacción
exagerada o viceversa.
Esta probado que los
estímulos que reciben mayores respuestas, son los alimenticios
y los sexuales.
Con referencia a lo dicho
anteriormente, podemos decir que el hambre le produce al perro una gran
inquietud nunca comparable a la necesidad de jugar o de salir, y no
desaparece, hasta que ha logrado su objetivo.
Como es difícil
medir la emoción de un perro, solo observando su conducta podremos
conocerla.
El perro vive situaciones
muy variadas por medio de la motivación, daremos un ejemplo ilustrativo
el lleva a cabo un ataque, por medio de una motivación agresiva,
si se muestra muy contento, sin lugar a dudas, se deberá a una
motivación de recompensa, y de esta forma podríamos citar
diversas motivaciones y sus distintas reacciones.
Nuestro perro, organiza
su conducta de acuerdo al objetivo, que va a llevar a cabo.
Si estudiamos los diferentes
estados emocionales, se observarán tres etapas en su conducta,
´y ellas están muy bien definidas, por Aubrey Manning que utiliza
un enfoque fundamentalmente biológico, utilizando la contribución
de la fisiología y de la psicología.
Trataremos en este caso,
sobre conducta apetitiva.
Fase de búsqueda
del objetivo.
Conducta orientadas en
torno al objetivo, una vez que este ha sido encontrado.
1) Fase de quietud,
una vez logrado el objetivo.
A esta fase de búsqueda
se le puede denominar fase de " conducta apetitiva". Como mejor se la
describe es en relación con el alimento, de donde ha tomado probablemente
su nombre. Un animal hambriento rara vez puede abrir la boca y comer;
tiene que buscar alimento y los patrones de conducta que emplee pueden
ser muchos y diversos. Lo cual es especialmente obvio en los animales
predadores que cazan de forma activas su presa. Su conducta de caza,
es variable y se encuentra enormemente modificada por su experiencia
anterior.
A menudo es imposible
identificar la naturaleza de la conducta apetitiva, hasta que se observa
el objetivo real. Los animales en busca de comida, agua, o de pareja
pueden comportarse de una forma muy similar, pero en cada caso los estímulos
necesarios para emprender la búsqueda son extraordinariamente,
específicas.
A veces debemos ser cautelosos
en nuestra interpretación, porque situaciones irrelevantes de
cara al objetivo, puede hacer que el animal modifique su conducta.
2)La segunda fase
resulta más claramente identificable porque una vez localizados
los estímulos propios del objetivo en cuestión, la conducta
del animal varía. Los patrones de búsqueda dan ahora paso
a una serie de respuestas dirigidas al objetivo, que a menudo son pautas
de acción fijas, estereotipadas. Se les denomina "actos consumatorios";
comer es el acto consumatorio de la conducta alimentaria; beber, el
relativo a la sed; copular, el propio de la conducta sexual, y así
sucesivamente.
3)Los actos consumatorios
normalmente van seguido de un período de quietud.
Esta quietud, por supuesto,,
solamente tiene relación con un tipo de conducta; el animal puede
hallarse persiguiendo activamente algún otro objetivo. En algunos
casos la responsividad asciende lentamente de nuevo, de manera que se
da una relación , bastante directa entre el umbral relativo a
los estímulos del objetivo y el tiempo transcurrido desde la
última realización del acto consumatorio