MOTIVACION

Por Hector Tocagni

Si deseamos definir, lo que es motivación, podríamos decir que " el estado de un animal, rige su conducta".

Debemos saber, que los cambios motivacionales son por lo común temporales y reversibles, en contraposición a las modificaciones de conducta más permanentes producidas por el aprendizaje o la maduración.

En nuestros perros, cuando los estamos adiestrando, no debemos olvidar que un mismo estímulo, en momentos diferentes, no siempre evoca la misma respuesta.

En algunos casos, en el interior del animal, puede que hayan sucedido variaciones, es entonces el momento de recurrir a una " variable intermedia".

En nuestro trabajo lo dicho anteriormente, debe estar siempre vigente.

Hay dos factores importantes que inciden en la respuesta a un estímulo, una es la "fatiga" (que es un gran enemigo del aprendizaje) y otra puede ser producto de la "maduración ", como lo expresamos anteriormente.

Todas las respuestas a las motivaciones, no son iguales, y pueden variar con frecuencia, a veces ante un estímulo débil, obtenemos una reacción exagerada o viceversa.

Esta probado que los estímulos que reciben mayores respuestas, son los alimenticios y los sexuales.

Con referencia a lo dicho anteriormente, podemos decir que el hambre le produce al perro una gran inquietud nunca comparable a la necesidad de jugar o de salir, y no desaparece, hasta que ha logrado su objetivo.

Como es difícil medir la emoción de un perro, solo observando su conducta podremos conocerla.

El perro vive situaciones muy variadas por medio de la motivación, daremos un ejemplo ilustrativo el lleva a cabo un ataque, por medio de una motivación agresiva, si se muestra muy contento, sin lugar a dudas, se deberá a una motivación de recompensa, y de esta forma podríamos citar diversas motivaciones y sus distintas reacciones.

Nuestro perro, organiza su conducta de acuerdo al objetivo, que va a llevar a cabo.

Si estudiamos los diferentes estados emocionales, se observarán tres etapas en su conducta, ´y ellas están muy bien definidas, por Aubrey Manning que utiliza un enfoque fundamentalmente biológico, utilizando la contribución de la fisiología y de la psicología.

Trataremos en este caso, sobre conducta apetitiva.

Fase de búsqueda del objetivo.

Conducta orientadas en torno al objetivo, una vez que este ha sido encontrado.

1) Fase de quietud, una vez logrado el objetivo.

A esta fase de búsqueda se le puede denominar fase de " conducta apetitiva". Como mejor se la describe es en relación con el alimento, de donde ha tomado probablemente su nombre. Un animal hambriento rara vez puede abrir la boca y comer; tiene que buscar alimento y los patrones de conducta que emplee pueden ser muchos y diversos. Lo cual es especialmente obvio en los animales predadores que cazan de forma activas su presa. Su conducta de caza, es variable y se encuentra enormemente modificada por su experiencia anterior.

A menudo es imposible identificar la naturaleza de la conducta apetitiva, hasta que se observa el objetivo real. Los animales en busca de comida, agua, o de pareja pueden comportarse de una forma muy similar, pero en cada caso los estímulos necesarios para emprender la búsqueda son extraordinariamente, específicas.

A veces debemos ser cautelosos en nuestra interpretación, porque situaciones irrelevantes de cara al objetivo, puede hacer que el animal modifique su conducta.

2)La segunda fase resulta más claramente identificable porque una vez localizados los estímulos propios del objetivo en cuestión, la conducta del animal varía. Los patrones de búsqueda dan ahora paso a una serie de respuestas dirigidas al objetivo, que a menudo son pautas de acción fijas, estereotipadas. Se les denomina "actos consumatorios"; comer es el acto consumatorio de la conducta alimentaria; beber, el relativo a la sed; copular, el propio de la conducta sexual, y así sucesivamente.

3)Los actos consumatorios normalmente van seguido de un período de quietud.

Esta quietud, por supuesto,, solamente tiene relación con un tipo de conducta; el animal puede hallarse persiguiendo activamente algún otro objetivo. En algunos casos la responsividad asciende lentamente de nuevo, de manera que se da una relación , bastante directa entre el umbral relativo a los estímulos del objetivo y el tiempo transcurrido desde la última realización del acto consumatorio