LIDERAZGO

Por Hector Tocagni

Los problemas de conducta, se presentan, en los perros en todas las edades.
Aunque, los más comunes y numerosos se los encuentran en los cachorros, que están tratando de definir su personalidad.
El más común, es el que yo he bautizado, con el nombre de "lucha por el liderazgo", que es el que trataremos a continuación.
Para poder entender, el significado y la motivación, que inducen a un joven animal, a la lucha por el liderazgo, tenemos que remontarnos a sus ancestros.
Ellos hicieron, de la jauría una base importante para accionar con éxito, en su "supervivencia".
Para ello, en su grupo social crearon distintas escalas, donde la culminante, era la que ocupaba el "jefe de la jauría", o sea el integrante ALFA.
Debajo de él había varios niveles, y escalar en ellos les significaba, demostrar fuerza , astucia y espíritu de grupo, en todo momento
O sea que era una lucha permanente, por mantener la jerarquía que en ese momento se tenía, y que se perdía ante el menor signo de debilidad.
Cuando un cachorro se integra a una familia, en la mayoría de los casos, trata de conquistar " un liderazgo", esta en el buen sentido del grupo humano que lo adopta, ponerle límites a sus excesos, dado que después de un tiempo y de algunos intentos fallidos, el entiende su nueva posición, o sea no ser la cabeza de la jauría humana, respondiendo a partir de ese momento, con lealtad y sumisión.
Pero poner límites, "con dulzura, con psicología y en el momento oportuno", es una excelente condición humana, que no todos la poseen.
El cachorro, en una familia "permisiva", toma gradualmente audacia, e intenta cada vez con mayor fuerza, ser el dominante de la casa.
Empieza a gruñir, y en algunos casos a mostrar los dientes , apoderándose de algunos espacios de la casa como si fueran de su exclusiva propiedad , y toma objetos que no desea compartir, reaccionando agresivamente si uno se los desea sacar.
Muchos propietarios de este tipo de animales, creen " que el tiempo los curará", y están MUY EQUIVOCADOS", de no tratarlos, estos "problemas", se irán acrecentando, hasta convertirlos en perros peligrosos.
Tratados adecuadamente, por un profesional, entre los 4 y seis meses de edad, los cachorros retornan rápidamente a la normalidad, sin ningún inconveniente, no quedándoles ninguna secuela.
El tratamiento, consiste en revertir la situación, demostrándole al cachorro, que el, no es el líder.
Para evitar errores, hay que acudir a un profesional, que trate problemas de conducta.
Olvidar este consejo, es peligroso, dado que la inexperiencia, puede llevarlos a un error, producto de acciones inadecuadas, que posteriormente le causen un trauma.

Volverlo a la normalidad, exige un método, suave , progresivo y muy bien equilibrado.