LAS ORDENES EN EL ADIESTRAMIENTO

Por Hector Tocagni


Uno de los factores , que más éxito me ha dado, en el adiestramiento, es haber trabajado siempre con órdenes cortas, puntuales y dichas con un tono muy enérgico.

Al principio, podría afirmar, exageradamente enérgico, a fin de que el perro lo entendiera, e ir decreciendo el tono a medida que vamos avanzando.

Otro detalle al cual me quiero referir, es que he observado, que los alumnos que dan órdenes con firmeza, logran mejores resultados, la órdenes dadas en forma dubitativa y apenas audibles, obtienen respuestas negativas.

Muchos alumnos, sobre todo novatos, tiene " un poco de vergüenza" en mostrarse tan recios en su lenguaje,, y ese es un error.

Yo comienzo, con ordenes muy enérgicas y finalizo el curso dando las órdenes, solo, con señal, sin hablar

Lo mismo que utilizar la palabra Fuii o No, para señalar una falta de nuestro perro, no puede hacerlo en forma suave, dado que el tono de voz, le indica a su perro autoridad por parte del guía y sobre todo seguridad, en lo que se le esta exigiendo.

Y sobre "seguridad" podemos decir, que no solo debe existir en su vocalización, también en los movimientos de su cuerpo y de sus manos.

Cuando Usted va a colocar el collar al perro o va a tocarlo , debe hacerlo decididamente , " sin dudas" , de no ser así la reacción del perro no tardará en hacerse sentir, se empezará a mover , o a correr y no se dejara tomar, ¿por qué? , muy simple, "descubrió debilidad y duda, dos ingredientes, que él sabrá aprovecharlo al máximo"

No se olvide, que en muchos casos, el perro que se va a adiestrar o el que comienza las prácticas, durante varios meses de su vida, hizo lo que le gustaba, sin importarle si estaba bien o no, de repente se encuentra con nuevas exigencias y puede reaccionar negativamente, por lo que debemos estar preparados a sus posibles rebeldías, llevándolo paulatinamente a realizar lo que nosotros queremos, imponiéndole nuestra voluntad , con suavidad, paciencia y progresivamente.

Al perro no se lo debe castigar físicamente, solo retarlo con la "Voz de Mando", para que tengamos éxito, debemos crearle un " condicionamiento", para lograr el objetivo, debemos dar la orden y producir un ruido fuerte sincronizadamente.

Con el tiempo el ruido, desaparece y solo queda la Voz.

Como podemos observar, nuestra voz de mando, nos va a solucionar muchos problemas, siempre que la Voz sea dada en la oportunidad precisa, y con la energía debida.

Cuando hallamos logrado nuestro fin, debemos premiarlo, o sea cuando hace algo bien debemos darle su recompensa y por el contrario cuando hace algo mal, lo castigaremos "verbalmente", de este modo creamos lo que antes nos referíamos, un real condicionamiento

En nuestras enseñanzas, debemos evitar, fatigar al perro, tenga en cuenta que su atención, después de quince minutos decrece, y si continuamos, nuestro perro se pondrá indócil, y olvidara toda enseñanza.

Tratemos de exigir, pero dando una clase movida, alegre y lo más variable posible, a fin de mantenerlo siempre atento.



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