Uno de los factores , que más éxito
me ha dado, en el adiestramiento, es haber trabajado siempre con órdenes
cortas, puntuales y dichas con un tono muy enérgico.
Al principio, podría afirmar, exageradamente
enérgico, a fin de que el perro lo entendiera, e ir decreciendo
el tono a medida que vamos avanzando.
Otro detalle al cual me quiero referir, es que
he observado, que los alumnos que dan órdenes con firmeza, logran
mejores resultados, la órdenes dadas en forma dubitativa y apenas
audibles, obtienen respuestas negativas.
Muchos alumnos, sobre todo novatos, tiene " un
poco de vergüenza" en mostrarse tan recios en su lenguaje,, y ese
es un error.
Yo comienzo, con ordenes muy enérgicas
y finalizo el curso dando las órdenes, solo, con señal,
sin hablar
Lo mismo que utilizar la palabra Fuii o No, para
señalar una falta de nuestro perro, no puede hacerlo en forma
suave, dado que el tono de voz, le indica a su perro autoridad por parte
del guía y sobre todo seguridad, en lo que se le esta exigiendo.
Y sobre "seguridad" podemos decir, que no solo
debe existir en su vocalización, también en los movimientos
de su cuerpo y de sus manos.
Cuando Usted va a colocar el collar al perro
o va a tocarlo , debe hacerlo decididamente , " sin dudas" , de no ser
así la reacción del perro no tardará en hacerse
sentir, se empezará a mover , o a correr y no se dejara tomar,
¿por qué? , muy simple, "descubrió debilidad y duda, dos
ingredientes, que él sabrá aprovecharlo al máximo"
No se olvide, que en muchos casos, el perro que
se va a adiestrar o el que comienza las prácticas, durante varios
meses de su vida, hizo lo que le gustaba, sin importarle si estaba bien
o no, de repente se encuentra con nuevas exigencias y puede reaccionar
negativamente, por lo que debemos estar preparados a sus posibles rebeldías,
llevándolo paulatinamente a realizar lo que nosotros queremos,
imponiéndole nuestra voluntad , con suavidad, paciencia y progresivamente.
Al perro no se lo debe castigar físicamente,
solo retarlo con la "Voz de Mando", para que tengamos éxito,
debemos crearle un " condicionamiento", para lograr el objetivo, debemos
dar la orden y producir un ruido fuerte sincronizadamente.
Con el tiempo el ruido, desaparece y solo queda
la Voz.
Como podemos observar, nuestra voz de mando,
nos va a solucionar muchos problemas, siempre que la Voz sea dada en
la oportunidad precisa, y con la energía debida.
Cuando hallamos logrado nuestro fin, debemos
premiarlo, o sea cuando hace algo bien debemos darle su recompensa y
por el contrario cuando hace algo mal, lo castigaremos "verbalmente",
de este modo creamos lo que antes nos referíamos, un real condicionamiento
En nuestras enseñanzas, debemos evitar,
fatigar al perro, tenga en cuenta que su atención, después
de quince minutos decrece, y si continuamos, nuestro perro se pondrá
indócil, y olvidara toda enseñanza.
Tratemos de exigir, pero dando una clase movida,
alegre y lo más variable posible, a fin de mantenerlo siempre
atento.