BRANDY

LOS PERROS BUSCADORES DE EXPLOSIVOS.

 (Traducción Alicia Todesca)

A medida que el terrorismo, se fue haciendo cada vez más común en la segunda mitad del siglo XX, las autoridades comenzaron a buscar mejores métodos de detección de bombas a bordo de los aviones. Mientras que cierto tipo de máquinas habían sido desarrolladas para cumplir con este cometido, eran muy caras y muy difíciles de mover y transportar.

A comienzo de los años 1970 algunas agencias comenzaron a experimentar con perros, pero no fue hasta que un ovejero alemán llamado Brandy, resultó absolutamente exitoso en el rastreo de explosivos, que la utilización de los perros en estas tareas se tornó universal.

En 1972, poco después de que un avión de la empresa norteamericana TWA, partiera de Nueva York con destino a Los Angeles, un llamado anónimo informó que una bomba había sido colocada en el avión.

La aeronave regresó inmediatamente y aterrizó en el aeropuerto internacional J.F. Kennedy.

Un oficial llevó a Brandy hacia la nave aterrizada para que comenzara con su trabajo. Brandy encontró la bomba exactamente 12 minutos antes que explotara, dándole a los expertos en explosivos el tiempo necesario para desactivarla.

El éxito que había tenido este perro, hizo que las autoridades norteamericanas competentes en la materia crearan un programa para emplazar a perros rastreadores de bombas en todos los aeropuertos de EEUU

Hoy en día, un avión no puede estar más de media hora con una bomba a bordo, si un perro de éstos lo ha examinado.

Las estadísticas de las agencias demuestran, que los perros entrenados encuentran los explosivos escondidos en la aeronaves en el 96 % de los casos y en un tiempo promedio de 16 minutos.