Alguna
de las experiencias, más intensas del hombre, y mucho de sus
principales logros, se deben a su carácter social, a su afán
de hacer algo y compartir conocimientos e ideas con otros hombres.
Al mismo tiempo, las actitudes sociales del hombre incluyen hostilidad,
intolerancia, y odios.
Aunque no nos interesásemos en la conducta de los animales por
sí misma, nuestro afán de dicha, nuestros deseos de sobrevivir,
deberían alentarnos a ver atentamente el modo en que nuestros
compañeros sociales, -los animales- tratan los serios problemas
de vivir juntos.
Hay momento en que la mayoría de los animales son "sociales".
No es difícil apreciar el carácter social de las manadas
de caza mayor africana, de los cardúmenes de peces, de los conjuntos
de aves migratorias, ni de las sociedades de las termas.
Pero el modo, que los animales se tratan entre sí, la forma en
que "interactúan", no siempre puede de calificarse
de "social". Por ejemplo, la interacción entre padres
y descendientes es, a veces, ruda
La lucha entre machos rivales, parece incluso "antisocial"
en la primavera. Sin embargo todas estas interacciones tienen mucho
en común: dependen de las comunicaciones entre individuos.
Los métodos básicos - que los distintos animales, emplean
para esta comunicación- son iguales.
La conducta social más sencilla es la manada, la bandada, o el
cardumen ( o sea, estar juntos)
Esto no quiere decir, que todos los agrupamientos de animales, sean
sociales
Los insectos que revolotean juntos en torno a una lámpara pueden
haber sido atraídos por la luz, y no actuar en grupos, como no
actúan los copos de nieve que caen al suelo.
Para que el grupo pueda calificarse de social, los animales tienen que
permanecer uno junto a otro cuando mudan de lugar. Algo retiene a las
abejas en un enjambre, a los estorninos en una bandada, o a los gnus
en una manada. Los animales sociales no sólo permanecen simplemente
juntos, sino que actúan conjuntamente
Una familia de anadones en un parque hacen todo al mismo tiempo; comen
juntos a su hora y se mantienen muy unidos a cualquier lugar que vayan,
al bañarse lo hacen juntos, y después del baño
-sin separarse- nadan hasta la orilla y allí de pie pasan una
media hora acicalándose; luego duermen juntos.
La conducta social depende de diversas interacciones entre individuos,
desempeñando cada uno un papel en la comunicación con
otros.
Para comprender esto debemos hacer, respecto a la interacción
social, la misma pregunta que acerca de un animal separado ¿Cómo
beneficia la conducta social a una raza de animales? ¿Cómo
esta organizada? ¿Cómo se establecen los sistemas sociales,
y como han surgido?
Las interacciones sociales pueden ser útiles de muchos modos,
a menudo manifiestos
La mayoría de las especies animales no existirían sin
la colaboración entre el macho y la hembra, con el fin de reproducirse
A su vez, la especie en la que el hijuelo recibe el cuidado de sus progenitores,
necesita estrecha colaboración entre estos y el hijo
Vivir, aglomerados tiene también varias ventajas.
Las orugas sociales se conservan calientes, unas a otras y de este modo,
aceleran recíprocamente su desarrollo
Puesto que la vida social brinda tantas ventajas, podríamos preguntar
porque hay tantos animales solos o solitarios.
La respuesta es que el estar solo puede ser también útil,
aunque de modo diferente.
Por ejemplo, la mayoría de los animales cuya forma o color se
confunde con el medio -tales como orugas y ranas- viven esparcidos
Esto se debe a que muchos animales de rapiña descubren a la presa
más hábilmente disimulada, si ponen atención.
Esto solo lo hacen cuando pueden encontrar bastantes animales, para
que la cacería valga la pena.
Los animales pueden vivir solos pero, para asegurar una vida relativamente
solitaria, tienen que recurrir -entre otras cosas- a la lucha
Este es el motivo por el cual tantos animales pelean periódicamente
Hasta los animales sociales se mantienen, unos a otros, a cierta distancia
estableciendo un límite a su apiñamiento.
Muchos animales superiores defienden - al menos en la temporada de celo-
su territorio.
Así pues, un animal "solitario" interactúa a
veces con otros y, desde este punto de vista, debemos llamarle también
"social".
(Bibliografía: Tinbergen Niko "Conducta animal", Ed
Life Impreso e Arnoldo Mondadori Editore, Verona, Italia, Noviembre
1968)