COMO PREVENIR QUE COMA ALIMENTOS ABANDONADOS Y/O ENVENENADOS

Por Hector Tocagni

Los casos de perros intoxicados o envenenados, por comer alimentos abandonados, aumentan diariamente.

Con el objeto de prevenir estos accidentes, damos a continuación, una serie de directivas, que con el tiempo preservaran a nuestros perros de este peligro.

Si el can esta "disciplinado", no habrá que esperar para dar comienzo a las prácticas correspondientes, dado que conocerá el significado de la palabra de reconvención FUII o NO.

Si por el contrario, su perro no las conoce, entonces Usted deberá a enseñarle el FUII o el NO, según como Usted lo desee, para llamarle la atención cuando algo hace mal.

O sea que lo condicionaremos a la orden, anteriormente mencionada

Si tienen alguna duda, sobre su realización envíen un e-mail a htocagni@arnet.com.ar o en nuestra seccion "CONTACTO"

A continuación daré los pasos a seguir:

El día antes de la práctica, debe comer muy poco a fin de que quede con hambre.

O sea aseguremos que antes de la experiencia tenga muy buen apetito.

Usaremos para esta ocasión un ayudante, en lo posible desconocido por el perro, para que no deje rastros que le son conocidos.

El auxiliar elegido, tendrá como misión, dejar tres pedazos de carne (previamente preparados) en lugares de fácil acceso de su jardín, pero distantes unos con otros.

El perro no debe ver el accionar del ayudante.

Los pedazos de carne, no deben ser muy chicos como para que sean tragados de una sola vez, sino por el contrario deben tener un tamaño y grosor adecuado, para que lo obliguen masticarlo.

En un costado del trozo de carne, haremos un corte con bastante profundidad, a fin de poder rellenarlo.

Toda la operación de relleno, debe hacerlo una persona con guantes, cuidando de no dejar ningún tipo de identificación.

Los ingredientes, como el ají (pp) deben ser cortados en pequeños trozos, y bien mezclado con pimienta negra y ají molido.

Los porcentajes a colocar son, ají (pp) 70%, pimienta negra 15%, ají molido 15 %.

Restos del contenido, no deben encontrarse en la superficie de la carne, pues si detecta su presencia desconfiará y no lo tocará.

La cantidad de relleno, debe ser importante, para que de resultado satisfactorio.

Una vez colocado el relleno, cosemos el corte a fin de evitar, que halla un escape.

Reiteramos, acuérdese que el tamaño de la carne, debe obligar al perro a masticarlo, a fin de tener éxito en nuestro, cometido.

Una vez colocado los tres pedazos en el jardín, por parte de nuestro ayudante y habiendo transcurrido un lapso de media hora, comienza la práctica.

Para ello se deja la ventana abierta, y se motiva al perro, para que salga afuera.

Cuando lo hace, nosotros nos escondemos detrás de las cortinas de la ventana , con el fin de observarlo sin ser vistos.

El perro iniciará su acostumbrada exploración en el jardín y se detendrá ante el primer trozo, luego de olfatearlo se decidirá a comerlo

Cuando lo ponga en su boca y comience a masticarlo, los ingredientes comenzarán su efecto, haciéndolo estornudar.

Esa es la señal, que esperamos, para salir de nuestro escondite y rápidamente dirigirnos hacia él, reprendiéndolo con la Voz FUII o NO.

Al llegar a su lado, tomamos la carne y la tiramos lejos con rabia, luego tomamos al perro con la correa y lo llevamos hacia el trozo recién mordido, al llegar a su lado pateamos la carne, mientras con enojo damos las órdenes de reconvención, inmediatamente lo llevamos adentro.

Sin que lo vean, alguien, de la casa saca el pedazo mordido, y lo hace desaparecer.

Dos horas después lo dejamos salir por su propia voluntad, y nosotros tomamos nuestra posición de observación.

Pasado unos minutos el perro encuentra el segundo trozo, esta vez dudará, pero la tentación será más fuerte y se dispondrá a comerlo, sufriendo idénticas consecuencias.

Nosotros reaccionaremos de inmediato, y procederemos en forma idéntica a la vez anterior.

Entramos con el perro, mientras se retira el segundo trozo, y una hora después, lo soltamos nuevamente en el jardín, esta vez al encontrar el tercer trozo el perro lo olfateará y seguramente seguirá de largo.

Ese es el momento de ir a su lado acariciarlo, y luego llevarlo hacia el trozo , llegado junto a él lo pateamos

Mientras repetimos FUII, FUII o NO, NO, nos retiramos con el perro mientras lo vamos felicitando y acariciando.

Una vez en el interior de la casa, y sin que el perro vea al auxiliar retira el pedazo de carne que había servido para la tercera experiencia, y desparrama un desinfectante en los lugares que estuvieron los tres trozos, que previamente habían sido señalados.

OBSERVACION:

Si el perro al masticar el trozo no estornuda, es que fue mal preparado, o con poca mezcla o le faltó un ingrediente, o el trozo era muy pequeño y directamente se lo tragó.

Corrija el error , y vuelva a repetir toda la práctica.

Si este método, no le da resultados, después de haberlo practicado varias veces, pasaremos a una segunda experiencia, que aparecerá en una entrega

PERO NO SE DE POR VENCIDO, repita la práctica tres veces con espacios de descanso de tres días, entre prueba y prueba.